"Fibra, dimensiones, peso, caída. Las cualidades que distinguen una pashmina de una bufanda clásica y cuándo elegir la una o la otra."
Pashmina y bufanda se utilizan a menudo como sinónimos, pero son dos accesorios distintos por origen, fibra, dimensiones y manera de llevarse. Comprender la diferencia no es solo una cuestión de vocabulario: ayuda a elegir la pieza adecuada para la propia silueta, la propia estación, el propio guardarropa.
El origen del término. Pashmina viene del persa "pashm", que significa lana — y en particular la lana finísima de las cabras Changthangi que viven en la meseta del Ladakh, entre India, Nepal y Tíbet, a más de 4.000 metros de altitud. Originalmente, pashmina era un tejido específico —el hilo fino obtenido del subpelo de esas cabras— y, por extensión, el chal confeccionado con esa fibra. La bufanda, en cambio, es un término genérico: cualquier accesorio rectangular que se enrolla al cuello, sea cual sea la fibra.
La fibra. Una pashmina auténtica está realizada en cashmere finísimo, con un micraje (el espesor de la fibra) comprendido entre 12 y 16 micras. Es una de las lanas más finas del mundo. Una bufanda puede ser de cualquier fibra: cashmere, lana merina, seda, lino, algodón, mezclas sintéticas. Si encuentra una "pashmina" en poliéster o viscosa, sepa que se trata de un uso comercial del nombre, no de un producto auténtico.
Las dimensiones. La pashmina tradicional es grande: medidas típicas 200 × 70 cm, 180 × 90 cm, o incluso 200 × 100 cm. Se lleva envolviendo el cuerpo, drapeándola sobre los hombros como un chal, o anudada suave al cuello. La bufanda es generalmente más estrecha: de 30 a 60 cm de ancho, longitudes entre 150 y 200 cm.
El peso y la caída. Con un peso en torno a los 100-150 gramos por metro cuadrado, la pashmina es increíblemente ligera para su volumen. Cae suave, sigue el movimiento del cuerpo, se enrolla en un bolso pequeño sin ocupar espacio. Una bufanda en lana o algodón es más pesada, más estructurada, conserva mejor su forma.
Cuándo elegir una pashmina. Es perfecta para las medias estaciones y para las noches frescas: la lana fina calienta sin pesar, y el envoltorio amplio ofrece más calor que el simple enrollado al cuello. Ideal también como accesorio de viaje —avión, tren— precisamente por su volumen contenido y por su versatilidad: manta improvisada, chal elegante, bufanda envolvente.
Cuándo elegir una bufanda. La bufanda es el accesorio cotidiano por excelencia. Más discreta, más fácil de combinar con abrigos y blazers, se presta a nudos diferentes (sencillo, parisino, ascot). En invierno, una bufanda en puro cashmere o lana merina ofrece calor concentrado sin el volumen de una pashmina.
Nuestras colecciones. En la Maison SILKinCOM, la colección Bellagio reúne nuestras pashminas en puro cashmere, en las medidas tradicionales 180 × 70 y 180 × 45. Las colecciones Cernobbio (cashmere) y Tremezzo (lana) son, en cambio, bufandas clásicas, pensadas para el uso cotidiano. Twilly Como es nuestra versión de bufanda corta en pura seda: el opuesto a la pashmina, en escala y en gesto.




